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Falleció el Padre Stefano Gobbi

Iniciado por David Met, Julio 03, 2011, 05:24:16 AM

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David Met

Falleció el Padre Stefano Gobbi, autor de famoso libro Mariano
Fundador del Movimiento Sacerdotal Mariano


Ha fallecido el Padre Stefano Gobbi, conocido por ser el fundador del Movimiento Sacerdotal Mariano, pero mucho más aún por haber escrito el libro azul que todos conocemos como "El libro del Padre Gobbi" (A LOS SACERDOTES, HIJOS PREDILECTOS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN).

El día miércoles 29 de junio, Fiesta de San Pedro y San Pablo, a la hora tres, fallece Don Stefano Gobbi. Ya no sufrirá él más los dolores de este mundo, y sin dudas que hoy primer sábado de mes, y Fiesta del Inmaculado Corazón de María, será acompañado por Ella a su destino de eternidad.

El libro azul del Padre Gobbi ha sido y sigue siendo escuela Mariana para todos nosotros. Escrito de un modo particular, porque todo está redactado en la primera persona de la propia Virgen María, hace resonar en nuestro corazón la suave voz de nuestra Madre. Al leerlo uno no puede dejar de sumergirse en las palabras de María, que la inspiración del Padre Gobbi ha volcado desde el año 1972, en que empezara la hermosa tarea de redactar este texto.

Yo fui educado en el libro del Padre Gobbi. En su lectura aprendí a reconocer la voz de mi Madre Celestial, su escuela, su suave llamado a la fe y las obras. Fe y obras es lo que María nos pide en sus palabras. Fe que se materializa como oración, como práctica de los Sacramentos, la Eucaristía ante todo, la Confesión como paso necesario. Pero también con las obras como pilar de nuestra vida, porque la fe sin obras de caridad no conduce a nada, es como una guitarra sin cuerdas, como un piano sin teclas, como una poesía sin palabras.

Hoy nos entristecemos, y nos alegramos, por el fallecimiento de nuestro querido Padre Gobbi, y por eso queremos invitarlos a leer algunos segmentos de su libro, y meditarlos. Sientan en el corazón como a medida que avanzan las palabras, se presenta la suave voz de María en nuestro interior, como el Padre Gobbi lo sintió también.

El Padre Gobbi amó a María, como Camino Perfecto a Jesús, destino perfecto de todas las almas. Y Dios amó a este bonachón sacerdote italiano, porque tuvo la valentía de enfrentar a todo el mundo, en defensa del Amor y la Verdad.

Oremos por él, que interceda por nosotros, por nuestra conversión.
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Les ofrecemos aquí un segmento del libro para que lo disfruten
El gran signo de la Divina Misericordia

«Hijos predilectos, pasad Conmigo las últimas horas de este año que está ya para terminar. Ved cuántos transcurren estas horas en la disipación y en las diversiones y esperan el nuevo año en una atmósfera pagana, con frecuencia, en una ostentosa trasgresión a la Santa Ley del Señor. Vosotros pasad estas horas Conmigo, en la oración y en el silencio, en la meditación de mi palabra y en una gran confianza en vuestro Padre Celestial. Es la Providencia quien prepara para vosotros cada nue­vo día y cada nuevo año, ritmando así en el sucederse del tiempo, cuanto el Padre dispone para el bien de todos sus hijos. Es el Padre quien dispone para vosotros nuevos días de paz y no de aflicción, de perdón y no de condena, para que pueda resplandecer sobre el mundo el milagro de su Divi­na Misericordia. Leamos juntos en esta noche los signos que el Padre nos da de su Amor Misericordioso.

Yo soy el gran signo de la Divina Misericordia.

Por esto me manifiesto, de una manera tan fuerte y extraordinaria, a través de mis apariciones, mis numerosas lacrimaciones y los mensajes que doy al corazón de este mi pequeño hijo, que Yo misma conduzco por todos los cami­nos del mundo, a la búsqueda de los pecadores, de los en­fermos, de los caídos, de los extraviados, de los desespera­dos, de aquellos que sucumben a la seducción del pecado y del mal. Por esto invito a todos a consagraros a mi Corazón In­maculado, y extiendo esta mi llamada hasta los extremos confines de la tierra, a través de mi Movimiento Sacerdotal Mariano. Así os ofrezco el seguro refugio, que la Santísima Trini­dad os ha preparado para estos tiempos borrascosos de la gran tribulación y de la prueba dolorosa que ha llegado para la Iglesia y para toda la humanidad.

Por esto renuevo mi urgente llamada a volver al Señor, que os espera con el amor de un Padre, por el camino de la conversión y del cambio de corazón y de vida. Alejaos del pecado y del mal, de la violencia y del odio, del culto que se da cada vez más a satanás y a los ídolos del placer y del dinero, de la soberbia y del orgullo, de la diversión y de la impureza. Y caminad sobre la vía renovada del amor y de la bon­dad, de la comunión y de la oración, de la pureza y de la santidad. Así llegaréis a ser vosotros mismos los signos de la Divi­na Misericordia para la humanidad trastornada por la tempestad de indecibles dolores, en el tiempo en que la gran tribulación está llegando a su vértice.

Por esto os llamo cada día a seguirme. Yo soy la Madre del Amor hermoso y de la santa Espe­ranza. Yo soy la Reina de la paz y el alba que anuncia el nuevo tiempo que os espera y que cada vez está más próximo. Multiplicad por doquier los Cenáculos de oración que os he pedido. Sobre todo difundid los Cenáculos familiares, que Yo pido como medio para salvar a la familia cristiana de los grandes peligros que la amenazan. Yo soy la Madre de la vida. Yo soy la Reina de la familia.

Sacerdotes, hijos míos predilectos, responded a mi petición de consagraros a mi Corazón Inmaculado, porque soy vuestra Madre comprensiva y misericordiosa. Mía es la misión de lavaros de toda mancha, de consolaros en todo dolor, de dar confianza a vuestro gran desánimo y fuerte esperanza a vuestra soledad. Yo os ayudo a estar en el mundo sin ser del mundo; porque deseo que seáis solo, siempre y enteramente de mi hijo Jesús. Sobre todo para vosotros, mis hijos Sacerdotes, soy hoy el gran signo de la Divina Misericordia. Mientras llega el término de este año, os bendigo a to­dos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».
          
La suave voz de nuestra Madre Celestial
www.reinadelcielo.org
Jesús dijo, yo soy el CAMINO, la VERDAD y la VIDA, nadie llega al PADRE si no es por mi.

HJ