Cierta vez, en un pueblo de campo, un viajante se dirigia con su auto al centro.
Al llegar a una esquina, un chico que estaba sentado en la vereda contra un àrbol le avisò:
-Señor, Señor, la de atràs està perdiendo-
El viajante, le agradece y le pregunta por una gomerìa.
A lo que el chico le contesta, dirigiendolo en la forma tìpica de la usansa lugareña.
- Don siga derecho hasta la plaza, doble a la derecha, cuando pase por la comisaria busque el palenque del herrero, baje y toque la campanita, lo va a atender don Eusebio el herrero-
El viajante, asombrado le pregunta :
- ¿Estas seguro nene, el herrero tiene una gomerìa?-
Y el chico le contesta:
- No, pero la ùnica forma que la de atràs llegue primero es que don Eusebio le cambie de lugar la trompa-
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